jueves, 2 de julio de 2015

Selección de textos escrito por las Alumnas de Escritura Creativa




En el silencio del aula las mujeres escriben concentradas, sentadas en círculo. El curso está a punto de finalizar. Llegaron algunas con situaciones de aislamiento que han ido diluyéndose a medida que avanzábamos, convirtiendo el taller en una red de apoyo. La clase semanal ha hecho que se conozcan y que se reconozcan.

En el silencio del aula una mujer lee en voz alta un texto corto, escrito por ella misma. Las que escuchan saben cuánto le ha costado romper su timidez. Decía al comenzar el curso que no iba a ser capaz. Como no fue a la escuela y aprendió tarde a leer y a escribir, nunca podría hacerlo igual que las compañeras que han tenido estudios. Y es cierto. No lo hace igual. Arrastra las palabras insegura, a ratos se para como si no reconociera lo que ella misma acaba de escribir, o le sube a la garganta una emoción inesperada, por la que pide disculpas. Su texto habla de una niña que trabajaba en el campo y se asomaba en los recreos a las vallas de una escuela donde veía jugar a otras niñas de su edad, que con seis años se encargaba de dar de comer a los pavos y tenía pesadillas con unos pájaros negros que intentaban robarle a las crías. 

La voz en primera persona y la prosa sencilla retumban en el aula. Alguna de las que escuchan tampoco fue a la escuela. Las demás son diplomadas o licenciadas que desarrollan ahora su vida profesional, la tienen en suspenso por el desempleo, o bien la han terminado. Han sido médicas, traductoras, amas de casa, limpiadoras. Son fotógrafas, enfermeras, psicólogas, administrativas. Este tiempo que comparten una vez a la semana diluye las diferencias: cuando escriben, leen o escuchan, se olvidan de las edades y de los títulos que tendían a separarlas.

¿Es posible que una afición solitaria como la escritura contribuya a construir estos lugares de encuentro, haciendo de lo diverso algo común y compartido, capaz de provocar cambios?


Lo es porque trabajamos desde lo público: un ayuntamiento apostó por el proyecto y convirtió un recurso cultural que suele ser elitista, debido a sus precios elevados, en un recurso popular al alcance, en este caso, de cualquier mujer. 

Lo es porque trabajamos con perspectiva de género y usamos la lectura y la escritura como herramientas para empoderar a las mujeres y nivelar las desigualdades. Damos a conocer autores y autoras de gran calidad literaria, que nuestras alumnas, incluso las muy lectoras, desconocían. 

Y algo se pone en marcha cuando se lee y se comenta en clase a Carmen Laforet, Ana María Matute, Marguerite Duras, Adelaida García Morales, Alice Munro, Natalia Ginzburg, Antonio Machado, Delibes, Carver y tantos otros y otras. Algo ha sucedido cuando una limpiadora se emociona con un cuento de Clarice Lispector y nos dice luego que este curso “le está abriendo mucho la cabeza y los ojos”. Sucede que ese universo de voces literarias es acogido en el espacio común del taller, y viene a enriquecer estas otras voces anónimas, las que hoy mostramos mediante esta selección de textos.


Cuando las mujeres dejan de ver la escritura como algo inaccesible y entran en el juego de hacer suyas esas potentes voces literarias, conforme buscan las propias, nos llevan a un territorio que no es el del mercado, el del éxito comercial o editorial ni el de la compra-venta. Por el contrario es el territorio de lo común, de lo propio que merece ser compartido, de la palabra que nos humaniza y no es propiedad de ninguna élite. 

Estos son textos de mujeres que se lanzan a desarrollar la imaginación, inventando historias (con más facilidad las que leen y tienen estudios) o bien volcando lo autobiográfico, como prefieren siempre aquéllas que no han podido estudiar y apenas tuvieron tiempo para reflexionar sobre lo vivido. Cuando lo vivido encierra maternidades tempranas, trabajo infantil y violencia de género, da lugar a historias de superación que trascienden el ámbito de lo literario y se convierten en lecciones de vida.

Los talleres de Escritura Creativa pertenecen al Programa de Cursos y Talleres Aprendiendo Juntas, de la Delegación de Igualdad (Ayuntamiento de Dos Hermanas). Su precio es de 11.20 euros el cuatrimestre, y van dirigidos a mujeres a partir de los 16 años de edad, censadas en el municipio.

Gracias a las alumnas de los cuatro grupos que hemos puesto en marcha durante el curso 2014- 2015, por dejarnos compartir sus historias en nuestro blog.

Y por dar tanto, siempre.




ROSARIO IZQUIERDO
Escritora y socióloga. 
Monitora de los Talleres de Escritura Creativa.
Programa “Aprendiendo Juntas”.



Aquí dejamos una selección con los  Textos que las alumnas del Taller de Escritura Creativa han escrito a lo largo del curso 2014-2015. Algunos se leyeron en el Acto de Clausura de Cursos y Talleres del programa "Aprendiendo Juntas".

No hay nada mejor que empezar el verano con una buena lectura.